sábado, 8 de septiembre de 2007

Nociones básicas de Gramática. La sintaxis española


La sintaxis española

Los componentes de la oración guardan entre sí relaciones lógicas y estéticas que tienen su expresión verbal:
1. en el orden de colocación de las palabras, frases y oraciones (si se trata de una oración compuesta);
2. en la concordancia y relaciones de las palabras variables;
3. en el empleo de las preposiciones, conjunciones y voces enfáticas, y
4. en los acentos de intensidad. Hay también enlaces extraoracionales.

El idioma normalmente no emplea el sujeto, pero hay dos ocasiones en que sí:
c. cuando se requiere hacer resaltar la participación del sujeto en la acción, como insistiendo en que es aquel y no otro (empleo enfático);
d. cuando puede haber ambigüedad.

La concordancia según el sexo es casi general. Los colectivos (gente...) pueden concordar en singular (según la gramática) o en plural (idea, sentido, contenido), en esto hay muchas vacilaciones. La indeterminación favorece que la concordancia sea en plural y la determinación que lo sea en singular; mitad, tercio, resto... aplicados a un conjunto de individuos puede concertar en singular o en plural. En todos estos casos la pluralidad viene sugerida por el plural que sigue a la preposición de o por el significado de fracción de un colectivo; favorece la concordancia en plural de los colectivos singulares, la distancia a que se encuentran del verbo o adjetivo con que deben de concordar; normalmente irán en plural cuando, si es sujeto, el predicado (y viceversa) están en plural; el pronombre neutro en su significación colectiva puede ofrecer las mismas concordancias; el elemento preponderante para el interés del que habla puede atraer al verbo copulativo.


La posibilidad y la probabilidad en el pasado o en el futuro se expresan por medio del futuro hipotético (serían). Si la probabilidad se enuncia en pasado perfecto, empleamos el antefuturo hipotético (habría + participio) o el pluscuamperfecto de subjuntivo. La probabilidad en el presente y en el pasado inmediato se expresan también con los futuros simple y compuesto de indicativo, respectivamente.
Nos valemos también de medios léxicos como son el uso de poder, probablemente, deber de + infinitivo. Con los verbos poder, deber, y algunos más, las formas verbales en -ra y en -ría pueden sustituirse entre sí.
La oración dubitativa simple se enuncia con adverbios de duda seguidos de subjuntivo. El empleo del subjuntivo aumenta el sentido dubitativo de la oración, mientras que con el indicativo es una duda atenuada, que tiende a la afirmación o a la negación.
En las interrogativas parciales la duda no recae sobre el predicado mismo de la oración, sino sobre el sujeto o sus cualidades, o sobre cualquiera de los demás elementos de la oración. Las oraciones que expresan deseo se caracterizan por llevar el verbo en subjuntivo. La Real Academia Española agrega que su forma de expresión es el presente o pretérito imperfecto de subjuntivo; pero con la diferencia de que con el presente enunciamos un deseo que consideramos realizable, y con el imperfecto manifestamos un deseo cuya realización tenemos por imposible. Pero se emplean también el pluscuamperfecto y el perfecto de subjuntivo en oraciones independientes desiderativas.
No es la cualidad realizable o irrealizable lo que se hace que se exprese el deseo en presente o imperfecto, sino la significación temporal que corresponde a unas u otras formas verbales. El imperativo no puede emplearse en las exhortativas negativas. El infinitivo también se usa como imperativo. En oraciones exhortativas se emplea también el futuro de mandato.

La oración subordinada desempeña dentro de la principal la misma función que corresponde a un sustantivo, a un adjetivo o a un adverbio, equivaliendo a uno de ellos y clasificándose de esta manera: las oraciones sujeto: se introducen por medio de la conjunción subordinante que. Cuando son interrogativas no llevan conjunción. Pueden llevar artículo, aunque no es imprescindible.


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